Eyaculacion Precoz // Informacion y Tratamientos

La eyaculación precoz es la disfunción sexual masculina más frecuente y por lo general se observa a cualquier edad; muchas personas piensan que es un problema de los jóvenes, pero en la experiencia clínica se ha encontrado que afecta incluso a hombres mayores. Se define a la eyaculación precoz como la incapacidad de controlar voluntariamente el reflejo eyaculatorio, es decir que la eyaculación se presenta sin poder lograr su control.

Algunos criterios para definir a un hombre como eyaculador precoz son:

Ausencia del control voluntario sobre su eyaculación.
> Insatisfacción del propio hombre o su pareja, con respecto al acto sexual.
> La eyaculación se produce antes o al poco tiempo de la penetración.
> Las relaciones sexuales son tan rápidas que no le da tiempo a su pareja de lograr el orgasmo.

Sitios especializados en el combate contra la eyaculacion precoz:

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Para que se hagan una idea de la importancia que tiene la eyaculación precoz en una consulta que se dedica exclusivamente al tratamiento de problemas sexuales, les presento los siguientes datos:

PROBLEMA
CASOS
PORCENTAJE
Disfunción eyaculatoria
2203
48
Disfunción eréctil
1875
40,9
Problemas de pareja
102
2,3
Variantes sexuales
152
3,3
Otros problemas sexuales
253
5,5
Total
4.585
100

1. La persona que sufre eyaculacion precoz:

La persona que sufre esta patología por lo general tiene un gran desconocimiento de su problema: desconocen la causa u origen del mismo, el posible tratamiento, las consecuencia que tiene para la mujer, y, aún en el caso de que atribuya su problema a causas psíquicas, probablemente andará muy perdido respecto a cómo un profesional puede solucionar su problema sin medicamentos.

Si se le pregunta por qué no ha intentado antes solucionar su problema, seguramente responda:

1. No lo veía como problema, no nos afectaba
2. No le afectaba a mi esposa
3. Antes lo solucionaba con un segundo coito o con unas copas
4. No tenía pareja estable y ahora sí
5. No sabía o no estaba seguro de que tenía solución
6. Hasta ahora no me importaba si la mujer disfrutaba o no
7. Me lo ha pedido mi pareja, hasta me ha dado in ultimátum
8. Creo que si sigo así, el matrimonio no durará mucho
9. No creía que tenía problema hasta que mi pareja me lo ha dicho
10. Me he enterado de que mi pareja tiene relaciones con otro hombre
11. Ahora he comenzado a tener relaciones con otra mujer
12. Mi mujer está más impaciente y no disfruta en la relación
13. Pensaba que se solucionaría con el tiempo
14. Antes no le daba importancia
15. Como siempre ha sido así...
16. Temo enfrentarme a un problema grave y de difícil solución.
17. Me daba vergüenza.

Esta actitud o modo de pensar la tiene el 84 % de los casos.

2. Conceptos sobre la eyaculacion precoz

Cuanto tiempo debe durar el hombre antes de eyacular, ¿cuál es lo normal?, no existen o, al menos no se conocen datos empíricos. Lo que sí se puede dar es el tiempo o momento en el que eyaculan según encuestas realizadas a personas con esta patología:

MOMENTO DE LA EYACULACIÓN
CASOS
PORCENTAJE
Antes o durante la penetración
190
8,7
Antes de penetrar o poco después
608
28,2
Después de penetrar (sin especificar)
136
6,2
De 0 a 30 seg. después de penetrar
474
21,9
De 31 a 90 seg. después de penetrar
434
20,1
De 2 a 5 minutos
217
10,0
De 6 a 9 ó más minutos
15
0,7
No consta
91
4,2
Casos calculados = 2.165

Aunque no existe una definición aceptada por todos los que escriben sobre el tema, los autores utilizan fundamentalmente cuatro criterios para definir esta disfunción sexual:

> La latencia de eyaculacion.
> El número de empujes del pene en la vagina.
> La satisfacción de la compañera.
> El control voluntario.

Por latencia de eyaculacion se entiende el tiempo que ha de transcurrir entre la introducción del pene en la vagina y el momento de eyacular. Los autores difieren considerablemente entre sí, variando entre 30 segundos y 7 minutos el tiempo que toman como criterio para determinar si un hombre se puede considerar o no eyaculador precoz.

El segundo criterio o número de empujes del pene en la vagina, creo que no necesita mayor aclaración, si bien es un criterio poco preciso, ya que no delimita profundidad, fuerza, rapidez, ni ritmo de los empujes.

En cuanto a la satisfacción de la compañera, o tiempo necesario para que ésta llegue al orgasmo, aparte de no tener en consideración las relaciones entre parejas homosexuales, no es, como podrás imaginar, un criterio válido para determinar lo que constituye una satisfacción sexual plena para ambos, y es un criterio difícil de cuantificar.

El control voluntario. Según este criterio, se considera que un hombre tiene eyaculacion precoz si no es capaz de retener voluntariamente la eyaculacion, sin tener en cuenta la duración ni otras circunstancias.

NO SE OLVIDE DE CONSULTAR LAS PREGUNTAS MAS FRECUENTES SOBRE LA EYACULACION PRECOZ

3. Causas de la eyaculacion precoz

Lo que piensa el hombre que tiene este problema.

CAUSA DEL PROBLEMA SEGÚN PACIENTE
CASOS
PORCENTAJE
Masturbación
71
7,1
Poca frecuencia
19
1,9
Falta de experiencia
23
2,3
Educación
46
4,6
Nervios, estrés
121
12,3
Mucha excitación
116
11,6
Psicológico
226
22,6
Orgánico, físico
36
4,3
Mucha apetencia, deseo
63
6,3
Ansiedad, angustia
84
9,0
Otros
202
20,1
Casos calculados = 1.007

El 48,7 % de los que contestan dicen que no saben a qué puede deberse su problema, y esto es ya un indicativo del escaso conocimiento que tienen de su problema.

El 4,3 % cree que su problema es de origen orgánico o físico, atribuyéndolo algunos a: prostatitis, problemas de fimosis o del frenillo, algo congénito, mucha sensibilidad física, etc.

En cuanto a las causas por las que piensan que su problema es físico, encontramos razonamientos muy curiosos, como:

> porque lo tengo desde siempre
> porque no veo causa psíquica
> porque he intentado mentalizarme y no lo consigo
> porque lo tengo también en un segundo y tercer coito

De las personas que atribuyen su falta de control a la masturbación,

PERSONAS QUE ATRIBUYEN EL PROBLEMA A LA MASTURBACIÓN
PORCENTAJE
A exceso de masturbación
39,5
A masturbarse con rapidez
28,0
A la masturbación en general
18,5
A masturbación rápida y excesiva
7,0
Al modo de masturbarse, sin especificar
7,0
Casos calculados = 71

Diversos autores consideran que un alto nivel de ansiedad es la causa de la falta de control. Aunque la investigación sexológica no ha establecido una relación clara o definitiva entre ansiedad y esta disfunción, lo cierto es que el hombre que sufre de eyaculacion precoz refiere una serie de temores que experimenta al realizar el coito:

> A eyacular muy pronto
> A no hacer gozar a mi pareja
> A fracasar sexualmente
> A no hacerlo bien
> A que dure poco la erección
> A hacer el ridículo
> Al rechazo de mi pareja
> A los reproches de mi pareja

Consecuencias para el hombre

La actitud del hombre ante su falta de control varía mucho, dependiendo fundamentalmente del conocimiento que tiene de la vida afectiva, emocional y sexual femenina, y de factores, como sensibilidad, afectividad, seguridad personal, etc. Aunque muchos hombres son conscientes de que la insatisfacción de su compañera se debe a la rapidez en que se desarrolla la relación sexual, piensan que ellos no pueden hacer nada, no se sienten responsables de la situación y menos aún del problema de su pareja.

El hombre desvía a veces la responsabilidad a su compañera y llega a pensar que el problema no es de él, sino de ella y le gustaría que ella tuviera más apetencia, más entrega, más participación, que fuera más activa.

Muchos hombres piensan que la eyaculacion precoz se pasa con la edad o a medida que el hombre tiene más experiencia sexual. La realidad es que el hombre que no controla su eyaculacion puede continuar así toda la vida, lo que le puede crear una gran frustración. Cada vez que le sucede lo vive con más frustración y ansiedad, lo que indudablemente influye en la relación con su pareja. Esto es tanto más lamentable cuanto que la eyaculacion precoz tiene solución casi en el 100 % de los casos.

El hombre puede pasar muchos años sin intentar solucionar el problema de su eyaculacion, a pesar de las consecuencias que tiene para la mujer descritas en párrafos anteriores.

Los datos recogidos en las encuestas indican que muchos hombres dan menos importancia a la los problemas de eyaculacion que a la disfunción eréctil. Pueden pasar años de convivencia en pareja, con una vida sexual llena de frustraciones para la mujer, y sólo se dirigen a un especialista cuando sienten disminuida su capacidad de erección; aún entonces piensan más en recobrar ésta que en mejorar la relación sexual entre ambos. En ocasiones, el hombre sólo llega a ser realmente consciente de la gravedad de su problema cuando su compañera le advierte seriamente que no está dispuesta a continuar la relación si él no busca una salida. A veces no sirven las advertencias ni las amenazas de la compañera y el hombre ha de verse ante el hecho consumado de que ésta simplemente le ha abandonado.

El hombre, por temor a su reacción rápida, evita a veces la relación de coito con amigas o con la novia por temor a no funcionar, a hacer el ridículo, y se limita a la mutua masturbación durante años o a periódicas visitas a profesionales. Pueden pasar tranquilamente años de noviazgo sin relaciones de coito, un paciente nos comentó que había vivido "castamente" 6 años con su novia, pero visitando periódicamente a alguna profesional. Hay hombres que debido a su problema sólo han tenido relaciones sexuales con profesionales, por temor "a no quedar bien" con otras.

La eyaculacion precoz es la queja sexual más frecuente en los hombres y las parejas. Es más común en adolescentes, en los adultos jóvenes y en hombres tímidos en su sexualidad. El aumento de riesgo de esta disfunción se asocia con la falta de experiencia sexual, con el desconocimiento de las respuestas sexuales normales del hombre y de la mujer y con aquellos individuos que asocian en gran parte los factores psicológicos (tales como temor, culpa y ansiedad) con la actividad sexual.

El hombre con eyaculacion precoz también sufre y mucho, fundamentalmente porque no puede realizar lo que considera su principal responsabilidad sexual como hombre; es decir, proporcionar placer a la mujer. Sea por la situación en que queda la mujer, sea por el deseo de satisfacerla, o por la sensación de fracaso que experimenta, el homre siente con frecuencia cómo su problema le influye en muy diversos aspectos de su vida:

> en la relación con las chicas: inseguridad, timidez;
> en el trabajo: falta de confianza, inseguridad, relación con compañeros;
> en su estado de ánimo: deprimido, triste, apático, inseguro, tenso, falta de confianza; cambios de humor, se irrita fácilmente, etc.
> en la relación con los demás, a veces agresivo, etc.
> en las relaciones sexuales: las evita, no toma la iniciativa.

El problema puede afectar incluso a la vivencia que tiene el hombre de su propio cuerpo; complejos corporales, complejo de pene pequeño, etc. Estos pacientes a veces dejan de tener tales sentimientos cuando, después de un tratamiento eficaz, llegan a controlar su eyaculacion. Un paciente de 32 años comentando su problema decía: "me veo como si me faltara algo, por ejemplo, una mano, como con falta de integridad física".

Cuando el hombre es consciente de la rapidez de su eyaculacion vive por lo general la relación sexual con angustia, temor, ansiedad e inseguridad, lo que influye en la percepción de las sensaciones: no goza plenamente del orgasmo, lo siente menos intensamente en el coito que en la masturbación o, incluso, no llega a sentirlo en absoluto. Este síntoma es muy frecuente en los hombres que no controlan la eyaculacion; por supuesto, hablamos de casos en los que no hay razón física alguna a la que se pudiera atribuir la disminución o ausencia de sensaciones en el orgasmo.

Por razones semejantes a las indicadas en el párrafo anterior, la vivencia del orgasmo va acompañada a veces de sensaciones de ardor, escozor, dolor, molestias físicas, etc., sin que haya ningún traumatismo orgánico que las justifiquen.

Consecuencias para la mujer

Los autores suelen ignorar o dar escasa importancia a las consecuencias que esta disfunción sexual tiene para la mujer. La actitud de la mujer ante una relación sexual condicionada por la rapidez del hombre varía tanto que no encontramos pautas de comportamientos válidas para todas ni en todas las ocasiones. Veamos, no obstante, algunos puntos que consideramos relevantes.

La mujer al iniciar sus relaciones sexuales, sea por la falta de información o por inseguridad, suelen mostrar una actitud indulgente o complaciente hacia el hombre rápido y su reacción en la cama. Cuando, pasados unos años, aspiran a llegar al orgasmo en el coito, les resultará difícil mantener esa actitud si el compañero continúa con eyaculacion precoz.

Hay mujeres que aun pudiendo disfrutar del orgasmo sin dificultad por diversos modos de estimulación, esperan ansiosas el momento de vivir el orgasmo durante la penetración; algunas evitan cualquier estimulación y hasta rechazan la relación de coito, aduciendo las consabidas excusas de cansancio, dolor de cabeza, etc.

La actitud del hombre que, además de su rapidez, arrastra una deficiente preparación para la relación de pareja y para la relación sexual, suele afectar profundamente a la mujer ya en los primeros años de convivencia. Lo que realmente lamentan muchas mujeres es que el hombre no atienda las necesidades afectivas y sexuales de éstas antes o después de haber quedado él satisfecho.

Para los hombres, la eyaculacion precoz es con frecuencia responsable de una falta de motivación para los actos sexuales, una desvalorización de su propia imagen y la evolución puede llegar a una impotencia psicológica. Para la mujer la eyaculacion precoz de su compañero puede también llegar a una falta de motivación para hacer el amor, una ausencia del orgasmo y puede evolucionar hasta una frigidez secundaria. Para la pareja, la evolución se dirige sobre la ruptura de la comunicación afectiva, sensual y erótica, lo que conduce a menudo a una separación de la misma.

Durante los primeros años de convivencia en pareja, la mujer ve a veces satisfechas sus necesidades afectivas y sexuales sin la necesidad de llegar al orgasmo en la relación, sobre todo si no ha tenido anteriormente experiencias sexuales satisfactorias. Con el paso de los años, si el hombre no ha acudido a un profesional y el problema continúa, la mujer llega a la convicción de que ella significa muy poco para su compañero; experimenta cambios en su estado de ánimo y en su comportamiento que la conducen a la pérdida de ilusión y al desencanto.

Cuando la mujer, como consecuencia de la eyaculacion precoz del hombre, no llega a disfrutar en la relación sexual, aparte de experimentar los tan comentados síntomas de frialdad, inapetencia, monotonía, falta de iniciativa, dolores de cabeza, dificultad en reconciliar el sueño, desinterés por el sexo, etc., sufre otras alteraciones psíquicas. La situación la lleva a veces a sentir molestias físicas internas profundas, dolores intensos en la zona de los ovarios, malestar pélvico y lumbar, etc. Estas dolencias van acompañadas a veces de alta irritabilidad y de un estado de nervios difícil de soportar, debido a la vasodilatación pelviana que tiene lugar durante la fase de excitación sexual y no llega a la resolución o descongestión de la sangre en la pelvis durante el orgasmo. La mujer padece estos dolores y molestias muchas veces en silencio, sin atreverse a comunicar nada a su pareja por diferentes razones, bien por la falta de comunicación en temas relacionados con el sexo, bien por vergüenza, bien porque piense que él no la va a comprender, que no le va a dar importancia o, incluso, que pueda interpretar esas reacciones como exageraciones e impropias de una mujer normal.

La mujer pasa de la simple aceptación del coito, a la vivencia pasiva del mismo, a permitirlo resignada y, finalmente, a tomar la relación sexual como una obligación. Comienzan entonces los conocidos síntomas de la mujer que no disfruta del acto sexual: inapetencia, pasividad, excusas, dolores de cabeza, aplicación frenética a las tareas de la casa, dedicación a los hijos, etc.

Como hemos señalado anteriormente, lo que a veces más le afecta a la mujer no es tanto el llegar o no al orgasmo durante la penetración, sino la actitud de despreocupación que muestra el hombre al iniciar de modo precipitado la relación, buscando con ansiedad la penetración por temor a no conseguirlo, por temor a correrse antes de penetrar si se entretiene demasiado. En ocasiones la mujer llega a sentir que su cuerpo está siendo víctima de una violación.

Es difícil comprender el estado de ánimo de la mujer, su sensación de abandono, impotencia, menosprecio e indignación, cuando ha vivido durante años, no sólo sin llegar al orgasmo, sino pasando por momentos de amargura, soledad e incomprensión, y sin que su compañero se enterara de que por la rapidez, la relación sexual entre ellos ha sido un desastre limitándose a un breve momento, a un fugaz contacto seguido del orgasmo masculino. El desconcierto de la mujer puede ser tal que se echa a sí misma la culpa de que no funcionen las relaciones, piensa que es ella la que no funciona bien, duda de si su comportamiento sexual será normal o no, etc. La situación puede continuar sin que el hombre ponga remedio hasta que un día la mujer se planta y se dice: "ya está bien, de aquí no paso", y se terminan los contactos sexuales o inicia ella una relación con otro hombre.

Si la mujer no aprecia en su compañero un interés por mejorar la situación, los sentimientos para con él suelen pasar del amor encendido del principio, al desconcierto, duda, desilusión, incomprensión, rabia, frustración, rechazo del acto sexual, y finalmente rechazo del compañero no sólo en cuanto pareja sexual, sino incluso en cuanto hombre, en cuanto persona; no le sirve como pareja ni como amigo, le puede molestar hasta vivir en la misma casa.

Consecuencias de la eyaculacion precoz en la pareja

Cuando el hombre y la mujer han vivido durante años una relación insatisfactoria, las ilusiones del principio pueden llegar a su término y terminar en ruptura. La mujer se muestra menos indulgente con el hombre que no controla su eyaculacion que con el que tiene otra disfunción sexual, quizá porque atribuye mas voluntariedad en aquél que en éste. Sobre todo cuando la situación se prolonga durante años, la mujer ve en el hombre, si no mala fe, por lo menos negligencia y desconsideración hacia ella, y le exige con más insistencia que ponga una solución, o presenta, como alternativa, la separación. Ante la disfunción eréctil la mujer suele mostrarse más comprensiva, muchas veces porque la atribuye, aunque en realidad no sea así, a causas físicas u orgánicas, como debilidad, enfermedades, edad, etc., es decir, algo no voluntario, ante lo cual cree que el hombre puede hacer muy poco.

El hombre que no controla su eyaculacion puede pensar que su compañera da demasiada importancia al problema, puede, incluso, interpretar la actitud de ésta de modo muy diferente a como lo ve ella, puede ver en ella indiferencia, falta de cariño, falta de interés en tratar el problema, mientras que para la mujer se trata de algo diferente: la falta de comunicación entre ellos que está afectando a la relación de pareja. El problema crea tensiones en ambos, irritación, descontento; las discusiones, reproches mutuos, etc. hacen a veces imposible la convivencia.

La separación no suele darse como consecuencia directa de la eyaculacion precoz. Más frecuente es, no obstante, que ésta influya de modo indirecto; primero se da la insatisfacción de la mujer, la desilusión, frustración, mala comunicación, hastío, decepción, y todo ello, junto con la actitud de despreocupación mostrada por el hombre durante años, conduce a la mujer, como única y dolorosa salida, a la separación. Para tomar la decisión de separarse, si no se soluciona el problema sexual, no son necesarios muchos años de convivencia; hay casos en los que dos años fueron suficientes.

A veces, aunque no es lo más frecuente, la mujer mitiga su situación con otra relación amorosa o sexual paralela que le ofrece alguna satisfacción sexual y afectiva, y le hace más llevadera la situación en casa.

Algunos consejos para solucionar la eyaculacion precoz

> Tranquilidad.
> Hablar con la pareja del "problema".
> No hay mejor manera de luchar contra los inconvenientes que hacer uso del humor y el optimismo, a ser posible compartido con la pareja
> No recriminarse a uno mismo: no hay que castigarse por algo que no se puede controlar.
> Buscar ayuda de especialistas.

Otras consecuencias

Las consecuencias negativas de la falta de control no se limitan a la frustración sexual en la mujer, en el hombre o en ambos, ni tampoco a los problemas de convivencia en pareja que hemos visto en párrafos anteriores. El problema conduce con frecuencia a otras disfunciones sexuales, como: dificultades en la erección, anorgasmia masculina o femenina, inapetencia sexual tanto en el hombre como en la mujer, pasividad, rechazo al acto sexual, etc.

La experiencia terapéutica viene confirmando desde hace muchos años que la eyaculacion descontrolada puede conducir a la disfunción eréctil.

Cuando el hombre vive una relación sexual que termina precipitadamente sin dar opción a la mujer a disfrutar, o incluso sin disfrutar el hombre plenamente, éste teme cualquier acercamiento sexual, evita el contacto y huye del coito el estado de ansiedad y de temor al fracaso que experimenta el hombre en tales situaciones conducen con frecuencia a un bloqueo del proceso de la respuesta sexual masculina

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Eyaculación precoz
Esta hoja proporciona información útil sobre la eyaculación precoz, también llamada
eyaculación rápida.
¿Qué es la eyaculación precoz?
La eyaculación precoz describe una condición mediante la cual el hombre eyacula
demasiado rápido y sin capacidad de control. Cuando la disfunción es severa, el hombre
eyacula antes de que ocurra la estimulación directa sobre el pene, o bien cuando ésta es
mínima.
¿Qué se entiende por demasiado rápido?
Estudios científicos han demostrado que el hombre eyacula, como media, dos minutos
después de la penetración. Obviamente existen variaciones. El criterio más importante
para considerar una eyaculación como precoz, es que se produzca antes de que ambos
miembros lo deseen y que este factor cause problemas en su relación sexual.
¿Es muy frecuente la eyaculación precoz?
La eyaculación precoz es el problema sexual más común en los hombres. La mayoría
sufrirá este trastorno en algún momento de sus vidas, sin que deba considerarse
preocupante. Solo se convierte en un problema cuando ocurre en la mayoría de los
encuentros sexuales. Estudios científicos han demostrado que hasta un 40% de los
hombres sufren este tipo de trastorno con cierta frecuencia.
¿A que edad suele aparecer el problema?
La eyaculación precoz puede aparecer a cualquier edad, pero es más común en los
hombres jóvenes. Este problema está más relacionado con la novedad de la experiencia
sexual (una pareja nueva o una situación distinta) que con la edad en sí.
¿Cuáles son los efectos de la eyaculación precoz?
La eyaculación precoz persistente puede tener efectos muy negativos sobre la función
sexual, tanto del hombre como de su pareja. A menudo el eyaculador precoz se queja de
pérdida o disminución de la sensibilidad durante la eyaculación, lo que puede llevar a la
pérdida de la erección y del deseo sexual. Esto ocurre porque el hombre está tan
preocupado intentando controlar su eyaculación que no logra disfrutar del encuentro
sexual. Con frecuencia el hombre reduce el tiempo de juegos pre-coitales y, como

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resultado, su pareja se siente poco estimulada. El acto sexual puede también resultar
doloroso a causa de la falta de lubricación de la pareja y este hecho puede aumentar la
tensión existente y provocar la eyaculación incluso antes. La repercusión en la mujer se
manifestaría en una disminución de su placer y en dificultad o incapacidad para alcanzar
el orgasmo. El resultado final es un círculo vicioso en el cual la frecuencia del acto
sexual se ve reducida y se potencia la eyaculación cada vez más rápida.
¿Cuales son las causas de la eyaculación precoz?
Es muy raro que la eyaculación precoz esté causada por alteraciones físicas o
enfermedades concretas, aunque estudios recientes encuentran bases fisiológicas para
este trastorno, lo que permitirá un mayor conocimiento sobre sus mecanismos. La
mayor parte de los hombres experimentan eyaculaciones precoces durante sus primeras
relaciones sexuales, en parte influidas por las circunstancias en las que se producen. El
hombre aprende a controlar la rapidez de sus eyaculaciones a medida que aumenta su
experiencia en las relaciones sexuales y que el entorno en el que se realizan le confiere
una mayor seguridad. Las principales causas de la incapacidad para controlar la
eyaculación son la ansiedad, el sentimiento de culpa, y el miedo a no ser un buen
amante. Todos estos sentimientos negativos se potencian con los sucesivos fallos en el
control de la eyaculación, lo cual produce ansiedad y frustración adicional. Por
supuesto, cualquier comentario crítico de la pareja sobre esta alteración, aun no
malintencionada puede empeorar enormemente el problema.
¿Cómo puedo superar la eyaculación precoz?
La mayor parte de los hombres superan la eyaculación precoz por sí mismos, pero
algunos requieren la ayuda de un especialista. En primer lugar, el hombre debe siempre
discutir el problema con su pareja. Algunos hombres encuentran posible el retraso en
sus eyaculaciones al aumentar la frecuencia de las mismas, por ejemplo, mediante la
masturbación. También se pueden realizar ejercicios simples para ganar control. Estos
consisten en la estimulación del pene (bien por uno mismo o por su pareja) durante un
tiempo y el cese de la misma justo antes de la eyaculación. Después de un periodo de
descanso de 30 a 60 segundos se reanuda la estimulación, la cual se detiene de nuevo
justo antes de la eyaculación. Este ejercicio de estimulación clínica debe repetirse de
cinco a seis veces antes de alcanzar la eyaculación (bien mediante la masturbación o
durante una relación sexual con su pareja). La utilización de fármacos específicos
también ayuda a superar el problema
===============================================================0

ENTREVISTAS DE EVALUACIÓN (Carrobles, 1985):
1) Evaluación inicial: Normalmente entrevista conjunta con la pareja.
(1) Descripción del problema.
(2) Factores orgánicos.
(3) Presencia de trastorno psicopatológico asociado.
(4) Nivel de motivación y compromiso de cada miembro de la pareja para la terapia.
2) Historia sexual: Normalmente entrevista individual para cada miembro.
1. Historia del problema:
1.1. Infancia y medio familiar:
. Ambiente familiar.
. Formación religiosa.
. Actitudes de los adultos y otros significativos respecto al sexo.
. Experiencias sexuales tempranas.
1.2. Pubertad y adolescencia:
. Educación e información sexual.
. Primeras experiencias sexuales (sueños, fantasías, masturbación, orgasmo, experiencias sexuales con el sexo contrario o el propio..).
1.3. Relaciones sexuales con su actual pareja:
. Primeras experiencias.
. Experiencias posteriores.
2. Conducta sexual actual:
2.1. Actitudes y creencias respecto al sexo.
2.2. Conducta sexual:
. Actividad sexual distinta al coito.
. Posibles relaciones extramaritales.
. Comunicación sexual entre la pareja.
. Relaciones de pareja en general.
. Estilo de vida de cada miembro.
2.3. Dificultad o problemas sexuales:
. Descripción del problema: situación-estado emocional-pensamientos-conducta-respuesta fisiológica-consecuencias.
. Aparición y curso del problema.
. Atribución sobre origen y mantenimiento del problema.
. Inventos previos de solución.
2.4. Expectativas y metas de tratamiento.
2.5. Motivación para el tratamiento.
5. PROCESO DE INTERVENCIÓN
La secuencia, como en otros trastornos, sería:
1º) Evaluación y conceptualización de los problemas:
La primera entrevista general suele realizarse con la pareja conjuntamente y recoge los puntos señala dos por Carrobles (1985). Esta primera entrevista sirve fundamentalmente para detectar la motivación de la pareja (¿quién demanda?, ¿quién viene a consulta?.
Igualmente se debe de definir si el trastorno es primario o secundario, así como la posible relación con un trastorno orgánico (es aconsejable el pertinente informe médico al respecto) (Cottraux, 1990). La historia sexual, los autoinformes (cuestionarios), los autorregistros, la observación (normalmente por la pareja) y los registros psicofisiológicos (p.e plestimografía peneana) servirán para realizar el análisis funcional-cognitivo del problema. En este apartado es útil contar con la información siguiente:
(1) Historia del problema, (2) Historia personal y de la pareja, (3) Función del problema en la relación de pareja, (4) Aspectos cognitivos del problema (información sexual, distorsiones cognitivas y Creencias disfuncionales) y (5) Intentos de solución previos y efectos de los mismos.
2º) Socialización terapeútica:
Se les explica a los miembros de la pareja, la necesidad de contar con ambos en la terapia (aunque se puede trabajar con un solo miembro, al igual que en terapia de pareja) ya que el problema y sus soluciones incumbe a ambos miembros. Se presenta las líneas y objetivos
generales del tratamiento, se discuten-feedback las dudas, y se explica los autos (que suelen ser más conductuales, inicialmente). Los datos del análisis funcional/cognitivo nos servirán para marcar los objetivos y las intervenciones del programa de tratamiento.
3º) Intervención:
Las estructuras de las sesiones suelen tener el siguiente formato: (adaptado de Friedman y Hogan, 1984).
1. AGENDA DE LA SESIÓN:
1) Exploración de la base cognitiva-conductual de un problema seleccionado: relación pensamiento-afecto-conducta/Supuestos personales.
2) Presentación, discusión y demostración de alternativas a los problemas:
2.1. Información sexual correctiva (películas, libros, folletos...etc).
2.2. Intervenciones cognitivas (ver capítulo 2 de esta obra).
2.3. Intervenciones conductuales.
3) Revisión de tareas anteriores: individuales y conjuntas.
2. TAREAS PARA CASA:
1) Para cada miembro de la pareja (individual): por ejemplo, entrenamiento masturbatorio para el hombre y exploración genital para la mujer; detección de pensamientos automáticos si aparece ansiedad ante la realización de cada tarea.
2) Tareas conjuntas para la pareja (pareja): por ejemplo FOCO sensorial nº2 ; y registro conjunto de pensamientos automáticos si aparece ansiedad de ejecución u otras emociones perturbadoras.
6. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN
Las intervenciones básicas en la terapia sexual (Carrobles, 1985, Cottraux, 1990 y Lopiccolo y Friedman, 1989) son:
1) Responsabilidad mutua compartida por ambos miembros de la pareja.
2) Información y educación sexual.
3) Cambio de actitudes negativas hacia el sexo, si mismo y el compañero/a.
4) Entrenamiento en habilidades sociales y de comunicación.
5) Eliminación de la ansiedad ante la relación sexual.
6) Indicaciones o entrenamiento de habilidades sexuales específicas.
7) Tratamiento previo, si aparece un trastorno psicopatológico (no siempre aparece), o una relación de pareja perturbada, mas general.
8) Tratamiento de trastornos somáticos asociados.
Agrupando las técnicas de intervención mas usadas para las distintas disfunciones sexuales (Lopiccolo y Friedman, 1989 y Cottraux, 1990), tenemos:
1- DISFUNCIÓN ERÉCTIL (IMPOTENCIA): Primero debe ser descartada una causa orgánica. Después se inicia un programa de desensibilización a la ansiedad de rendimiento que suele comenzar con un Foco sensorial I (estimulación sexual, o caricias corporales sin la zona genital, en colaboración con la pareja). Se continúa con un foco sensorial II, incluyendo los genitales, sin dedicarle excesivo tiempo, y estando prohibido el coito y el orgasmo. Se continúa instruyendo a la mujer para estimular el pene y dejar de estimularlo cuando aparece una mínima erección, repitiendo el proceso varias veces. A continuación la mujer se coloca sobre el hombre e introduce el pene flácido en su vagina. Después el último paso, se permite el movimiento cada vez más vigoroso del hombre o la mujer hasta la erección y orgasmo. Cada paso suele durar entre una y varias semanas.
En cada paso se suele incluir el registro de cogniciones (pensamientos automáticos) para su modificación, por cada miembro y por la pareja. La finalidad de todo el procedimiento es eliminar la ansiedad de desempeño (¡Tengo que hacerlo muy bien, es horroroso si fallo!).
2- EYACULACIÓN PRECOZ: Se utiliza la técnica de presión, parada y repetición (Masters y Johnson, 1970). La mujer estimula el pene del hombre hasta que la eyaculación es inminente, repitiendo el proceso varias veces; cuando falta poco para la eyaculación se retira la estimulación (parada) o
bien puede ser utilizada la presión (presionar el pene justo debajo del glande o en la base). El objetivo es experimentar estimulación sexual, sin que ocurra la eyaculación; si esta ocurre accidentalmente se debe de retirar la presión. Igualmente se puede incluir los focos I (caricias sin zona genital) y Foco II (caricias con zonas genitales), y el proceso es similar que en el problema de erección. También se trabajan las cogniciones asociadas.
3- EYACULACIÓN INHIBIDA: Se comienza con ejercicios de Foco I e intercambio y expresiones asertivas de preferencias personales de estimulación sexual. También se emplean los ejercicios de Kegel (incremento de la tensión del cuerpo echando los dedos de los pies hacia atrás, apretando los puños, contracción de los músculos que rodean los genitales echando la cabeza hacia atrás, respirar profundamente, mover la pelvis hacia delante y moverse ritmicamente). En primer lugar el hombre
debe de eyacular mediante la masturbación (puede utilizar fantasías o desensibilización imaginativa), después en presencia de su pareja y por último con penetración vaginal. Después el momento de la penetración puede ir retrasando lentamente y aumentando la actividad sexual extracoital. Igualmente se trabajan los aspectos cognitivos (ansiedad de desempeño).
4- PROBLEMAS ORGÁSMICOS EN LA MUJER: INHIBICIÓN ORGÁSMICA PRIMARIA.
El programa suele tener dos grandes pasos: primero el entrenamiento en masturbatorio y segundo la participación de la pareja. El programa general consta de nueve pasos (Lopiccolo y Lobitz, 1972): (1) Explicación de la anatomía genital femenina con examen visual de los órganos sexuales
con ayuda de un espejo, (2) y (3) la mujer explora sus genitales y localiza las áreas sensitivas de placer; (4) y (5) estimulación genital mediante literatura erótica y fotografías pornográficas; y simulación (rol-playing) el orgasmo, (6) Introducir un vibrador si es necesario, (7) a (9) Introducción
de la pareja: primero el hombre presencia como la mujer se produce el orgasmo, después él se lo produce y después realizan el coito, a menudo utilizando como puente la masturbación. Si la mujer tiene un gran rechazo a la masturbación, se suele comenzar produciéndola con la pareja; por
ejemplo utilizando los Focos sensoriales I y II.
5- PROBLEMAS ORGÁSMICOS EN LA MUJER: INHIBICIÓN ORGÁSMICA SECUNDARIA.
El problema suele ser en general, similar al anterior. Se combinan con intervenciones cognitivas.
6- VAGINISMO: Se comienza con la utilización de dilatadores de tamaño gradual, y posteriormente con los Focos sensoriales I y II con la pareja. Idem en cuanto a intervenciones cognitivas.
7- BAJO DESEO SEXUAL: El tratamiento suele ser preferentemente cognitivo. Primero se busca la base cognitiva del problema (insight) por ejemplo detección de cogniciones asociadas a malestar emocional; y después se trabaja en alternativas a las mismas (técnicas cognitivas- conductuales), como por ejemplo desarrollo de habilidades de comunicación, expresión de sentimientos y resolución de problemas. También se suele aumentar el repertorio de estimulación sexual con los Focos sensoriales I y II.
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Disfunciones relacionadas con el ciclo psicofisiológico de la respuesta sexual:
1.1. Fase del deseo sexual: Hombres y mujeres.
. Hiposexualidad.
. Hipersexualidad.
1.2. Fase de excitación sexual:. Dificultad de la erección (impotencia) (Hombres).
. Dificultad de la excitación (Mujeres).
. Vaginismo (Mujeres).
1.3. Fase del orgasmo sexual:
. Ausencia de eyaculación (Hombres).
. Eyaculación retardada (Hombres).
. Eyaculación precoz (Hombres).
. Ausencia de orgasmo (Mujeres).
. Orgasmo prematuro (Mujeres).
. Orgasmo retardado (Mujeres).
1.4. Fase de resolución sexual: Hombres.
. Resolución retardada.
1.5. Dolores sexuales: Dispareunia.
. Dolor en el pene (Hombres).
. Dolor en la región genital (Hombres).
. Dolor durante la penetración (Mujeres).
. Dolor durante el coito (Mujeres).

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Dependencia emocional Dificultades del Aprendizaje
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Problemas de la Memoria Programas de Psicoestimulación
Psicología Empresarial, PNL, Coaching Psicología Forense

Psicología Infantil
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Psicopedagogía
Psicoterapia Humanista Integrativa
Psiquiatría
Rehabilitación de Daño Cerebral
Sexología. Trastornos de la sexualidad Tabaquismo. Dejar de Fumar
Técnicas de Estudio Terapia de Pareja

Terapia Virtual
Trastornos de la Personalidad
Trastornos Obsesivos Compulsivos Tratamiento del Estrés Postraumático


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La eyaculación precoz es en nuestro medio una de las disfunciones sexuales más frecuentes o tal vez la más frecuente, se estima que el 40% de los varones menores de 50 años la padecen.
Anteriormente se definía a la eyaculación precoz de acuerdo a la cantidad de movimientos pélvicos a través de los cuales el varón alcanzaba el orgasmo, esto es que después de "X" número de movimientos no era eyaculador precoz y con menos movimientos si era considerado eyaculador precoz. Por supuesto esta forma de hacer el diagnóstico es bastante ambigua, después se dijo que era eyaculador precoz el que tardara menos de " X " minutos, pero se llegó a la conclusión de que no era un buen indicador aunque si era preciso, otros definieron a la eyaculación precoz como aquel que alcanzara el orgasmo antes que su pareja, esto tampoco era una buena medida pues si la pareja del varón era anorgásmica entonces por mucho tiempo que tardara siempre sería un eyaculador precoz. Actualmente se define a la eyaculación precoz como la falta de control voluntario de la eyaculación, y aquí queda libre el tiempo, la cantidad de movimientos pélvicos y la respuesta de la pareja.
Las causas que originan una eyaculación precoz son en la gran mayoría de las ocasiones de tipo psicológico, son raras las causas orgánicas que tienen como consecuencia el acelerar la eyaculación y no poder controlarla.
Entre las causas más frecuente es una angustia en donde irrumpen una serie de pensamientos como " no saldrá bien"," ella no va a quedar satisfecha", y lo que hay atrás es un temor al fracaso, una obsesión por no fallar, y como resultado en un momento erótico aparecen los pensamientos y aumento de neurotransmisores a nivel cerebral por la angustia y esto hace que el reflejo eyaculatorio se dispare aún más rápido.
En otras personas lo que sucede es que enseñaron a su cuerpo a eyacular pronto desde la adolescencia, esto debido a la carga social culpígena y pecaminosa que tiene la masturbación y entones el muchacho aprende a masturbarse rápido y con elementos angustiantes agregados y en el momento que tiene una pareja con la cual ejercer su sexualidad continúa eyaculando como lo aprendió por muchos años.
Hay otras personas que presentan la eyaculación precoz con algunas parejas y con otras no, la pueden presentar con las que les son más demandantes, o bien con las que quisieran quedar mejor o con las que consideran superiores a ellos, en cambio con parejas que consideran inferiores o que no les importa quedar bien o mal pueden retardar la eyaculación o controlarla hasta que ellos lo deseen.
La eyaculación precoz puede ser primaria cuando nunca ha tenido control sobre ella y secundaria cuando después de algún evento o época de la vida pierde el control de la misma.
Con la edad se va retrasando la eyaculación como un proceso natural del cuerpo humano, por lo que es raro encontrar eyaculadores precoces en adultos mayores, es más frecuente en personas de 30 a 50 años.
Es parte de la respuesta sexual humana, que la segunda eyaculación sea más retardada, esto no quiere decir que se tenga control sobre ella, sino que el reflejo se dispara con un umbral más alto.
El tratamiento para la eyaculación precoz está enfocado a varias acciones, una es bajar la ansiedad o angustia que se presenta en el momento erótico, aumentar la conciencia corpórea y sensual del sujeto, mejorar la calidad de la experiencia erótica/sensorial. Lo anterior se logra a través de la verbalización de miedos y angustias que al hacerlos conscientes se pueden manejar y controlar más fácilmente, además de realizar una serie de ejercicios con los cuales el individuo va reconociendo los avisos que su cuerpo manda para indicar que tan excitado se encuentra y que tan cercana viene la eyaculación para ir jugando con el grado de excitación.
También se puede aminorar la angustia con medicamentos específicos o con algunos antidepresivos que como efecto colateral retardan en algunos pacientes la eyaculación, todo esto bajo la supervisión del médico especialista en sexualidad.

La Eyaculación Precoz o también llamada Prematura es la disfunción sexual más común en los varones, hay cifras que hablan que hasta el 40 % de la población masculina la padece. Esta disfunción sexual es la que más enojos, enfados y problemas ocasionan en la pareja, esto debido a que la sexualidad femenina ha cambiado en las últimas décadas con la aparición de la "píldora anticonceptiva", y que gracias a ella, las mujeres pueden tener una vida sexual más plena sin el temor de quedar embarazadas. Esto por supuesto no sucede con todas las mujeres pues hay muchas que han recibido una educación rígida, puritana, y que el placer radica para ellas en el goce del compañero únicamente.
¿Cómo se siente el eyaculador precoz?
El varón que no tiene control sobre su eyaculación y tiene una pareja que vive su sexualidad a la sombra de él, es decir, ella queda contenta con el hecho de que él disfrute y goce la relación sexual, por supuesto difícilmente se sentirá incómodo o que es un problema y menos buscará ayuda; en cambio el varón que tiene una pareja con información, una sexualidad más abierta, autoconocimiento, él se encuentra en un problema, pues ella le reprochará muchas veces que es un egoísta, que solamente se satisface él y que no la toma en cuenta, y él se sentirá "incómodo", "culpable", "enfadado consigo mismo" "incompetente sexualmente " y muchos sentimientos más, además del temor a ser abandonado por su pareja o bien que ella busque otro compañero sexual.
Por otro lado el varón que eyacula rápidamente puede no percibir sensaciones agradables o placenteras durante la eyaculación por estar pensando en cómo controlar la eyaculación, las consecuencias que con la pareja va a haber por no tardar más tiempo y esto lo hace perderse de las sensaciones agradables del momento erótico.
En algunas mujeres que tienen una pareja que no sabe controlar su eyaculación repercute en su deseo sexual disminuyéndolo debido a que sí en múltiples ocasiones ella queda ligeramente excitada o muy excitada y no alcanza el clímax y el orgasmo al cabo de mucho tiempo, ellas prefieren no tener relaciones sexuales para evitar quedar insatisfechas y evitar también los reclamos, enojos y malos momentos y entonces van bajando el apetito sexual comenzando a poner una serie de pretextos como "me duele la cabeza", " estoy cansada", " sigo menstruando" " los niños están despiertos " etc. Dicha situación de alguna manera agrava el problema, pues hay más ansiedad y angustia en el varón en el siguiente encuentro erótico.
Otra situación que se presenta en la pareja es que ella se queja de que él no la toca, hay pocos juegos previos, y esto se debe a que si él lo hace más prolongado el juego previo, puede eyacular antes de penetrarla, por eso la penetra rápidamente pues de lo contrario él cree podría agravarse el problema con la pareja.
En algunos hombres las consecuencias de la falta de control en la eyaculación son llevadas fuera de la alcoba, y repercute en sus relaciones personales haciéndolo tímido, retraído, inseguro de sí mismo y no iniciar una relación de pareja para que no vuelva a suceder lo mismo que con la pareja anterior, también falta de concentración en otras actividades debido a estar pensando en el problema y por supuesto la eyaculación precoz es un problema que TIENE SOLUCIÓN.
Dicha solución muchos hombres la buscan cuando su pareja se ha cansado de la situación y le plantea un "ultimátum", situación que provoca más ansiedad, angustia, miedo etc. y se agrava el problema.
Hablando de soluciones a la eyaculación precoz esta es a través del re-aprendizaje que se lleva a cabo primeramente reconociendo sensaciones en el propio cuerpo que va avisando que tan excitado está y cuando se aproxima la eyaculación y así ir controlando dicha excitación sin que se pierda la erección y evitando que el reflejo de la eyaculación se dispare automáticamente y con ello sobrevenga la eyaculación sin que se pueda detenerse. También es importe a través de la psicoterapia reconocer los miedos, ansiedad y aprender a controlarlos, para que no interfieran al momento de la interacción sexual con la pareja.
Es importante que la pareja vea el problema como de los dos y no únicamente como el problema del varón, pues con esta actitud es más fácil solucionar el problema debido a ella coopera en los ejercicios y va viendo la mejoría y evolución del problema.
El reaprendizaje no es una acción de un día, hay que ser constantes con los ejercicios y esto lleva alrededor de 6 meses en la mayoría de los casos.
No hay medicamentos que "curen" dicha disfunción, hay algunos medicamentos que ayudan a bajar la ansiedad en los pacientes y como consecuencia retarda más la eyaculación en llegar, sin embargo, cuando se dejen de tomar los medicamentos volverá a eyacular como siempre lo ha hecho, por eso la única forma es a través de la
re-educación.
Por. Dra. Ma. Teresa Hurtado de Mendoza Z.
Médica Cirujana y Terapeuta Sexual

TEST. >
1.-¿Cuándo era muchacho y se masturbaba, lo hacía con culpa, rápido para no ser descubierto?
SI NO
2.-¿Prefiere no tener relaciones sexuales con su pareja para evitarse la pena de quedar mal otra vez?
SI NO
3.-¿ Siente temor antes de tener relaciones sexuales o durante el momento, pensando que sucederá lo mismo de siempre y eyaculará rápido?
SI NO
4.-Su pareja le reclama y ella no desea ya tener relaciones sexuales porque queda insatisfecha por la premura en su eyaculación?
SI NO

5.-¿Siente que esto de la eyaculación está repercutiendo en su estado de ánimo, en sus relaciones interpersonales o en su desempeño laboral?.
SI NO

6.- ¿Se identifica con alguna de las causas descritas anteriormente?
SI NO
7.- ¿ SE identifica con lo descrito y siente angustia en cada encuentro sexual?
SI NO

8.- ¿ Ha intentado remedios como embarrarse pomadas en el pene, consejos de amigos y no le han funcionado?
SI NO


Qué es?
El diccionario de la RAE, define eyacular como “Lanzar con rapidez y fuerza el contenido de un órgano, cavidad o depósito, en particular el semen del hombre o de los animales”[1] y precoz como “Proceso que aparece antes de lo habitual”[2].
Existen varias expresiones sinónimas de eyaculación precoz, tales como eyaculación prematura, eyaculación rápida, eyaculación inoportuna, falta de control de la eyaculación, y control eyaculatorio inadecuado o pobre.
Hasta antes de las investigaciones de Kinsey (1948), en occidente el hombre no se había preocupado por su tiempo de duración coital ni por la velocidad de su eyaculación. Con anterioridad a la década de los setenta, la eyaculación precoz era considerada como un subtipo de impotencia, la que era definida como “la imposibilidad de practicar normalmente el coito vaginal. Comprende trastornos de la erección y de la eyaculación”[3]. Mientras que para otros autores “la impotencia psíquica puede afectar... los actos preparatorios, la erección (que puede ser incompleta o estar ausente), la eyaculación (que puede ser retardada, selectiva o precoz) y los trastornos del orgasmo (que pueden ser totales o parciales).” [4]
Con posterioridad a los estudios de Masters y Johnson en los años sesenta y setenta, la eyaculación precoz es reconocida como un problema independiente de la impotencia, sin embargo, surge la dificultad de definirla con precisión.
A lo largo de la historia, se la definió acorde a diversos criterios, que apuntaban al tiempo de duración coital (30 segundos), al número de movimientos peneanos intravaginales, o al porcentaje de orgasmos alcanzado por su pareja.
Para algunos autores, la eyaculación precoz es aquella que se produce antes de la penetración, siendo eyaculado el semen fuera de la vagina. Es así como Kusnetzoff, hace una distinción entre eyaculación precoz y rápida. “La eyaculación puede suceder antes de la introducción vaginal (eyaculación precoz verdadera) o casi inmediatamente después de introducir (eyaculación rápida)”[5]. Sin embargo, para otros autores, se trataría de una eyaculación ultraprecoz.
Existe una línea teórica que entiende como precoz a aquella eyaculación que se produce fuera de la vagina o a los pocos instantes de la penetración. Gindin y Huguet establecen una diferencia entre lo que denominan eyaculación ante portas (“antes de la puerta”) o inter femora (“entre las piernas”) que “comprende los casos de eyaculación cuando se está por introducir el pene. El eyaculado se produce entre las piernas o nalgas de la pareja”[6], con la eyaculación precoz, donde lo más común es que la eyaculación y el orgasmo tengan lugar al poco tiempo después de la introducción del pene, en menos de veinte segundos y con no más de diez a quince movimientos. Sin embargo, lo esencial y característico es la imposibilidad de decidir el momento para eyacular o de tener control voluntario y no el tiempo o el número de movimientos.
Otra línea teórica [7], se centra en el tema del control del reflejo eyaculatorio por parte del hombre. Entre los principales autores que siguen esta línea, se encuentran:
Helen Kaplan, la cual afirma que un hombre con problemas en la fase orgásmica no tiene control sobre el orgasmo. “El aspecto crucial de la precocidad es más bien la ausencia de control voluntario sobre el reflejo eyaculador, independiente de si esto se da después de dos impulsos o cinco, de si ocurre antes de que la mujer alcance el orgasmo. Podemos decir, pues, que existe eyaculación precoz cuando el orgasmo se da de una manera refleja, esto es, cuando se halla fuera del control voluntario del individuo una vez alcanzado un intenso nivel de excitación sexual” [8].
Masters, Johnson y Kolodny siguen esta línea teórica cuando definen a la eyaculación precoz como una “eyaculación incontrolada durante los escarceos amorosos, o bien cuando el hombre intenta la penetración, o al poco de iniciado el acto sexual” [9].
Sin embargo, para otros autores, la esencia del diagnóstico, de la definición y de la calificación de precoz de la eyaculación, se encuentra en la opinión “subjetiva” de al menos uno de los miembros de la pareja:
Es así como para Alex Comfort, denomina precoz “a la eyaculación que se produce antes de lo que desean ambos componentes de la pareja”[10].
Una definición más completa de esta línea es la que da la American Psychiatric Association (APA) en el DSM-IV, donde se refiere a la eyaculación precoz diciendo que “la característica esencial de la eyaculación precoz consiste en la aparición de un orgasmo y eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee”[11].
Masters, Johnson y Kolodny distinguen acorde a la intensidad del problema, a los casos más graves, donde la eyaculación sobreviene de modo invariable antes de la introducción del pene en la vagina; a los casos menos extremos donde la eyaculación se produce cuando se intenta la penetración o a los pocos segundos después de la misma; mientras que la forma más leve es aquella en la que los hombres consiguen contenerse hasta que ya están practicando el coito, pero pierden el control tras unos cuantos movimientos peneales intravaginales.
Los temas del control y de la subjetividad se pueden observar en la definición que dan Gindin y Huguet, al calificar a la eyaculación como precoz cuando “se presenta mucho antes de lo que el sujeto desea. Se define por la ausencia de su control voluntario.”[12].
Según Masters, Johnson y Kolodny, “tener una pauta prolongada de eyaculaciones claramente rápidas es el distintivo de la eyaculación precoz. Por este motivo, los hombres que tienen problemas para controlar la rapidez de sus eyaculaciones sólo en determinadas circunstancias no sufren realmente esta disfunción”[13].
No estoy totalmente de acuerdo con ninguna de las definiciones anteriormente mencionadas por considerarlas parciales. Respecto a las que se centran en el tiempo, coincido con Masters, Johnson y Kolodny, quienes afirman que considerar como criterio determinante de la eyaculación precoz el que ésta ocurra “poco después de la penetración es algo sometido a debate. Algunas parejas piensan que el coito supuestamente debe acabar en unos diez a veinte segundos y están perfectamente contentas con esa situación, mientras que otras parejas se sienten angustiadas o decepcionadas si el varón no es capaz de aguantar quince minutos de vigorosas acrobacias coitales”[14]. En relación al control voluntario absoluto, estos autores critican la parte que se refiere a que la eyaculación ocurre antes de que lo quiera la persona, ya que para ellos la eyaculación es “al fin y al cabo una reacción refleja que habitualmente no está sujeta a un estricto control de la voluntad, razón por la cual, a pesar de que muchos hombres desean tener un mayor poder de contención en sus relaciones sexuales, en este caso el deseo o voluntad no hacen mucho para definir si existe un problema”[15].
Consideraré para una adecuada definición de eyaculación precoz los tres aspectos esenciales de los postulados de la gran mayoría de los autores antes mencionados, pero de manera interrelacionada. Es decir, encontrándose involucrada una combinación de los aspectos relativos a la subjetividad de la pareja, al tiempo de duración del coito intravaginal y al control, pero éste último respecto del grado de excitación y no del reflejo eyaculatorio en sí.
De acuerdo a lo anterior, consideraremos como precoz a aquella eyaculación anterior a la penetración o en lo que la pareja considere un breve tiempo después de ésta, en donde el hombre no posee un control de voluntario del nivel de excitación previo al momento de inevitabildad del reflejo eyaculatorio y que al menos uno de los miembros lo experimente como un problema.
Tipos
La eyaculación precoz puede ser clasificada desde dos criterios, uno de índole temporal (primaria o secundaria) y otro descriptivo (transitoria o permanente, ocasional, situacional, esporádica, selectiva, etc.).
¿Cuántos son?
“A pesar de que no hay estadísticas exactas sobre la frecuencia de este problema, existe consenso en considerarla como la más común de las disfunciones sexuales masculinas”[16].
Las investigaciones respecto a la prevalencia de esta disfunción han dado diversos resultados según la definición de base utilizada y al tipo de muestreo. Es así como los porcentajes varían indicando, los extremos, que entre un 15 y un 75%[17] de los hombres padecen de eyaculación precoz.
Sin embargo, la gran mayoría de los estudios [18] estiman que los problemas de eyaculación precoz se encuentran presentes entre el 35% y 40% de los hombres, aunque los más actuales [19] dan cifras del orden de entre un 15 y un 20%.
¿Quiénes son?
Las investigaciones de Kaplan así como las de Masters y Johnson, y el informe Hunt no encontraron diferencias relevantes en las duraciones medias de los coitos de los diversos niveles educacionales y ocupacionales, mientras que las diferencias debidas a otros factores demográficos y socioeconómicos eran estadísticamente insignificantes. Mientras que, de acuerdo con Gindin y Huguet (1993), para el CETIS, la eyaculación precoz afecta más a los jóvenes, y se presenta en orden decreciente en las siguientes actividades: estudiantes, profesionales, ejecutivos, empleados y obreros, y, finalmente, trabajadores del ámbito de la computación.
¿Cómo son?
Roberto Rosenzvaig clasifica a los eyaculadores precoces, de acuerdo a su grado de consciencia del problema, en tres grupos:
1. Integrado por los egosintónicos, que son aquellos que se consideran a sí mismos como sujetos "normales" y no poseen ningún tipo de conflicto ni con su estilo, ni con su desempeño sexual. “Para ellos, la mujer equivale a un objeto sexual más o menos pasivo con el cual se satisfacen rápidamente, dando por terminada la relación con la eyaculación. Correlativamente a esta actitud machista, existe un tipo de mujer que acepta jugar ese papel dependiente y completa la escena sin fisuras. Suele fingir el orgasmo o simplemente acepta ser un mero receptáculo que participa de la relación genital sin mayor placer”.[20]
2. Integrado por hombres que están conscientes de su incapacidad de control y la explican como una reacción personal insatisfactoria pero inevitable. Es muy probable que los hombres de este grupo desarrollen actividades sexuales compensatorias tales como mayor estimulación oral o manual a su pareja antes y después del coito, o coitos repetidos.
3. Integrado por los egodistónicos que “detectan adecuadamente el síntoma y lo consideran un problema, asimilándolo como un elemento perturbador de las relaciones de pareja”.[21]
¿Cómo puede ser explicada?
Según la teoría psicoanalítica, la eyaculación precoz puede ser considerada como un síntoma con inscripción en el inconsciente y “se trataría de hostilidad sádica hacia las mujeres, representantes, en última instancia, de la madre. El intento inconsciente del eyaculador precoz, según esta construcción teórica, es degradar a la mujer y negarle placer”[22]. De esa manera, el síntoma le permite cumplir su objetivo y mantener inconsciente el conflicto. Dentro de esta postura, otros hablan, asimismo, de rebelión contra una madre controladora.
De acuerdo con autores de la teoría sistémica, la eyaculación precoz sería una transacción entre los distintos sistemas de la pareja, encontrándose al servicio de las luchas de poder entre los miembros de la pareja. Para otros autores de esta corriente, sería una expresión metafórica de otros conflictos de los cónyuges; consideran a la eyaculación precoz como un síntoma sexual de un padecimiento más profundo, que les resulta inexpresable o sumamente doloroso de enfrentar.
Para Ana María Cirio, en la eyaculación precoz hay un círculo vicioso que determina una respuesta fría por parte de la mujer, y que, al mismo tiempo, dicha respuesta de ella facilita la manifestación de la eyaculación precoz. Es así como la compañera, afectada por este problema, interviene provocando o manteniendo el síntoma. “Es frecuente el enojo de las mujeres frente a la rapidez de la eyaculación, pues la consideran desconsideración y egoísmo. En la pareja se establece un círculo de culpa y enojo que dista mucho del disfrute de la relación sexual... Este concepto nos lleva a considerar a la eyaculación precoz (como a otros problemas sexuales) un síntoma de una pareja sometida a tensión por problemas personales, de pareja, familiares, sociales o culturales... Como terapeutas sistémicos hacemos hincapié en la interacción de la pareja respecto de las pautas disfuncionales que se repiten en la relación, y que juegan un importante papel en el mantenimiento del problema sexual”[23].
Algunas líneas teóricas de la terapia de pareja sostienen que la eyaculación precoz es el producto de agresiones inconscientes y de luchas por el poder de la pareja, y se sostiene por la persistencia de situaciones conflictivas. El no manejo del sistema agresión-peleas determina que el síntoma subsista y no se modifique. Gindin y Huguet (1993), no se muestran de acuerdo, pues creen que estos esquemas terapéuticos olvidan que la eyaculación precoz es un problema que el sujeto tiene o tuvo con todas las mujeres que lo acompañaron sexualmente.
De acuerdo con las llamadas teorías del sentido común, la eyaculación prematura se debería a una excesiva sensibilidad de percepciones eróticas, aunque para la mayoría de los autores, esta afirmación es absolutamente falsa.
Causas
Hasta la fecha, no hay certeza respecto de la o las causas de la eyaculación precoz. Sin embargo, es posible afirmar que “el 99% de las eyaculaciones precoces son puramente psicógenas.”[24] Siendo muy escasos los casos de eyaculadores precoces en los cuales el origen de su problema es somático.
Acorde con lo anterior, podemos mencionar como las causas orgánicas más comunes a las afecciones urogenitales de la uretra posterior y de la próstata, alteraciones de tipo neurológico, trastornos degenerativos, alteraciones vasculares, fármacos (antidepresivos, antihipertensivos, estimulantes), desequilibrios hormonales y enfermedades que alteran los mecanismos reflejos de la eyaculación.
Siendo las más frecuentes las causas psicológicas, la causa inmediata siempre presente en la eyaculación precoz es un déficit perceptivo de las sensaciones sexuales. Otras causas mencionadas comúnmente pueden ser: mensajes antisexuales en la infancia, falta de información sexual, presión por parte de la pareja, ambiente familiar problemático, ansiedad, estrés, miedo al fracaso, dificultad en controlar los estímulos.
Para Gindin y Huguet, “las causas reales de la eyaculación precoz son básicamente dos: ansiedad y mal aprendizaje. Ambas interactúan y se refuerzan mutuamente”[25]. A su vez, Masters, Johnson y Kolodny concuerdan con dicha afirmación, sugiriendo que los elementos más importantes en el desarrollo de la eyaculación prematura son "(1) experiencias sexuales tempranas que condicionaron una respuesta rápida, o (2) ansiedad que se ve activada por situaciones de naturaleza sexual”[26].
Estos últimos autores, sostienen que dado que la primera experiencia eyaculatoria para la mayoría de los hombres fue resultado de la masturbación o de las poluciones nocturnas, no les dio ninguna razón para retardar el ritmo de sus primeros encuentros sexuales para acomodarse a su pareja. Esta suerte de condicionamiento de eyaculaciones rápidas continúa en muchos casos durante la adolescencia o en los primeros encuentros sexuales con compañeros, en los cuales el juego sexual no coital daba también gran importancia a la eyaculación veloz, y lo mismo ocurre en las primeras experiencias coitales que tienden a repetir ese esquema: “muchos adolescentes intentan por primera vez la penetración en circunstancias apresuradas (por ejemplo, en el asiento trasero de un coche), donde tienen miedo de ser descubiertos y donde la ansiedad, la culpa y la expectación se combinan para hacer que la eyaculación rápida sea algo muy corriente”[27]. Es así como Masters, Johnson y Kolodny concluyen que, al parecer, un condicionamiento temprano de este tipo es una de las formas principales en que evoluciona un esquema de eyaculación precoz de toda una vida.
El papel de la ansiedad también puede ser importante en la eyaculación precoz. Joseph Wolpe estableció que la ansiedad ocasiona cambios de tipo eléctrico y químico en el sistema nervioso, que acelerarían el reflejo eyaculatorio. Al mismo tiempo, la ansiedad de actuación o por el desempeño, se combina con los esfuerzos tendientes a contener la sensación de urgencia eyaculatoria, los cuales por lo general terminan siendo vanos, puesto que en realidad la ansiedad agrava la pérdida de control.
Un círculo vicioso puede apreciarse en ciertos casos de eyaculación precoz, donde las presiones de actuación y el temor anticipatorio al fracaso, no sólo se autorrefuerzan y aumentan en gravedad, sino que con frecuencia evolucionan hasta llegar a una impotencia secundaria. También puede ocurrir que al utilizar inútiles técnicas[28] para distraerse, de manera de intentar retardar la eyaculación, se exponen o a perder el control sobre las sensaciones previas al reflejo eyaculatorio o a frenar el apremio de la eyaculación y perder la erección. “Este patrón de ansiedad por la ejecución conduce a un espiral de miedo al fracaso, y fracaso, y mayor ansiedad por la ejecución y fracaso permanente de la erección.”[29]
Es así como de acuerdo con varios autores, la principal causa de la rápida respuesta eyaculatoria se debe a la manera en la que se desarrolla la primera relación sexual del hombre, ya sea por ansiedad, incomodidad, falta de experiencia, desconocimiento o miedo. El hecho de no cumplir en la primera relación con las expectativas sociales y las suyas propias, genera ansiedad por el desempeño en ocasiones futuras. Situación que le hace olvidar, en la mayoría de los casos, que se trata de un tema en donde el ensayo, el error y el acierto son requisitos indispensables y para el cual no ha tenido experiencias y aprendizajes previos.
Para Gindin y Huguet, el varón trata de “manejar la ansiedad que le despierta la sexualidad levantando defensas contra la percepción de las sensaciones eróticas intensas que preceden al orgasmo”[30]. No percibiéndose las señales que anuncian la eyaculación y produciéndose una descarga involuntaria. El origen de esta inhibición de la percepción de la inevitabilidad de la eyaculación, también puede estar en la falta o el exceso de preocupación por el goce de la mujer.
Según estos mismos autores, la primera relación sexual representa una experiencia crucial para el hombre, donde la penetración desencadenaría un programa gestual instintivo que, seguido de 10 a 15 movimientos rápidos, llevan a la eyaculación. Concluyen que cuanto más rápida sea esta primera experiencia, mayor es la posibilidad de que este síntoma permanezca estable en la vida del sujeto.
Asimismo, afirman que la gran frecuencia de observaciones de eyaculación precoz, particularmente en hombres jóvenes, evidencia la aparición de una fase crítica de aprendizaje en el varón: “más del 80% de los consultantes estudiados por nosotros -sean eyaculadores precoces o no lo sean- refieren que el primer coito fue con eyaculación precoz, con menos de 15 movimientos coitales. Pareciera que hay una marca genética que permite esta posibilidad, después modificable con el tiempo y el aprendizaje del sujeto”[31].
Para Semans lo esencial de la eyaculación precoz es la presencia de un mecanismo reflejo demasiado rápido. Es así que, para tratar esta disfunción, su objetivo principal consiste en prolongar el mecanismo reflejo neuromuscular de la eyaculación.
Para Helen Kaplan la eyaculación precoz es la consecuencia de un mal aprendizaje de los hombres que presentan este trastorno, ya que “no prestan atención a sus emociones sexuales, porque se distraen con la duda sobre su capacidad, con una preocupación excesiva por su compañera, o porque sienten ansiedad cuando el placer de la excitación sexual es demasiado intenso”.[32] “Estos hombres excesivamente excitados, ansiosos o culpables se concentran en sus sentimientos negativos y se desconectan de sus sensaciones eróticas. Evitan los períodos de excitación prolongada, y no llegan nunca a familiarizarse o a encontrarse a gusto, o a permitirse disfrutar verdaderamente de las sensaciones naturales de intenso placer erótico que aparece inmediatamente antes del clímax sexual.”[33] Por esto, ella señala que para aprender a controlar el reflejo eyaculatorio, es necesario aprender a concentrarse en las propias sensaciones al momento de un encuentro sexual.
Muchos eyaculadores precoces sienten culpa o vergüenza de su placer sexual producto de mensajes recibidos en la infancia que le indicaban que el sexo es ofensivo, pecaminoso y dañino. Estas creencias pueden acompañar a una persona a lo largo de su vida a pesar que intelectualmente esté consciente de que son erróneas o incluso cuando no es completamente inconsciente de estos sentimientos y creencias.
A pesar que la mayoría de los eyaculadores precoces lo son con todas sus parejas, existe un grupo que sólo pierde el control eyaculatorio con determinados tipos de pareja. Dentro de este grupo, están los que eyaculan rápidamente ante una mujer exigente o ante una mujer que estiman. Por otro lado están los que controlan la eyaculación frente a mujeres sexualmente pasivas, desconocidas o a las cuales consideran inferiores. Sólo unos pocos, con tendencias sádicas, tienen un control mejor y disfrutan más del sexo cuando hacen daño o dominan a su pareja.
Masters, Johnson y Kolodny afirman que “es muy corriente que un hombre que tiene poca o ninguna dificultad para mantener el control eyaculatorio con su pareja habitual eyacule a una velocidad casi vertiginosa con una nueva”[34]. Esto se debería a que la mayor excitación psicológica de estar con una persona nueva contribuye sin duda a una reacción precipitada, donde el aumento de la ansiedad de actuación suele desempeñar también un papel en este caso. Otro ejemplo similar se produce cuando un hombre intenta la penetración por primera vez después de no haber tenido actividad sexual ninguna durante un largo período de tiempo.
Una hipótesis interesante es la que plantea Segú, para él "los eyaculadores precoces utilizan fantasías tipo fotografía al masturbarse, y no realizan pausa. En cambio, las personas con un buen control eyaculatorio usan fantasía tipo película y realizan pausas durante la masturbación"[35]
Strassberg, Kelly, Carroll y Kircher, citados por Wincze y Carey[36], determinaron que mientras los eyaculadores precoces se masturbaban en 3 1/2 minutos y tenían una actividad coital intravaginal de menos de 2 minutos, los sujetos control se masturban en 9 y realizan un coito de 12 minutos.
¿Qué hacen?
El hecho de que la pareja reconozca la existencia del problema es un paso fundamental, pues esta situación muchas veces causa estragos en su relación. Los requerimientos, las dudas, la búsqueda de quién o qué tiene la culpa de los fracasos repetitivos es permanente.
Un hombre que presenta eyaculación precoz, por lo general no tendrá problemas con la erección, la cual muchas veces será extremadamente rápida; y sus preliminares serán cortos por temor a perder dicha erección, lo cual hace que la mujer no pueda alcanzar un estado elevado de excitación y, por tanto, que no pueda llegar al orgasmo a través de la penetración.
Producto del rol estereotipado sexual, muchas veces el hombre no querrá razonar y entender que la causa por la que su mujer no llega al orgasmo, es su propia ineficacia eyaculatoria. Es más, en muchos casos, el hombre no solamente no reconoce su cuota de responsabilidad en la insatisfacción de su pareja, sino que además le echa la culpa, diciéndole que ella “no es normal, está enferma”. En esta misma línea, algunos hasta llegan a convencer a sus mujeres de que el acto sexual fallido es por causa de ellas, ya que les dicen que deben tratarse, porque ellos funcionan perfectamente con otras mujeres.
A muchos de los hombres les cuesta asumir su responsabilidad en este problema. Por lo que no es de extrañar que algunos eyaculadores precoces lleguen a la consulta después de haber desarrollado complicaciones más importantes como consecuencia de la eyaculación precoz, tales como la aparición de problemas de tipo erectivo, o bien sus parejas hayan buscado su solución orgásmica en otras relaciones sexuales.
La esposa, pareja o compañera del hombre con eyaculación precoz puede tener problemas para la consecución de un orgasmo, y tras la eyaculación prematura del varón “queda con ganas” de que el acto sexual continúe. Algunos, tras eyacular, recurren a la estimulación digital u oral de la zona clitoridiana, como conducta compensatoria y tras la excusa de que su mujer es "demasiado lenta", pero la mayoría, escudándose en el mito de que la sexualidad debe ser espontánea y en antiguas concepciones psicológicas que consideraban como válido y maduro únicamente al orgasmo vaginal, no se preocupan de que su pareja tenga un orgasmo. Esta situación deja tensa a la mujer, nerviosa e irritable, especialmente hacia su marido, el cual es visto como "egoísta". En estas mujeres, es posible de observar, con el paso del tiempo, la aparición de una inhibición en el orgasmo y un deseo sexual inhibido.
Las mujeres se sienten usadas cuando un eyaculador precoz se les acerca, palpa sus senos y nalgas, apenas tiene una erección las penetra, eyacula casi inmediatamente, y se da vuelta a dormir. Por ello, algunas mujeres se sienten terriblemente dolidas, rechazadas y deprimidas por la falta de control eyaculatorio de su pareja.
Por su parte, el hombre también queda frustrado, con una sensación de fracaso, inseguro, con un sentimiento general de ineptitud y de culpabilidad, ansioso, y sintiendo su propio placer como limitado y demasiado breve. Especialmente si se trata de eyaculadores precoces "ad portas".
Con posterioridad desarrollan una anticipación al fracaso en coitos venideros, mostrándose a la defensiva, culpabilizándose en exceso y llegando a la evitación de las relaciones sexuales. De ese modo, empiezan a dudar de su eficacia como amantes, de su desempeño sexual, de su propia masculinidad y con el tiempo, si no recurren a un especialista, aumenta este déficit de credibilidad en sí mismos, llegando a desarrollar, en casos extremos una disfunción erectiva.
Muchos hombres con eyaculación precoz se resisten a la eyaculación, pudiendo ellos estropear, de muchas maneras, aún más el acto sexual. Primero, tensamente separan su cuerpo del de su amante durante los preliminares y el juego erótico, porque temen excitarse demasiado y eyacular extravaginalmente; por lo que la reciprocidad sexual de la pareja se entorpece, pierde naturalidad y se mecaniza. Mientras que la mujer, que muchas veces no sabe el motivo de la frialdad y distancia de su pareja, se siente rechazada.
Otros hombres, por su parte, se concentran tanto en evitar su eyaculación que les resulta imposible disfrutar ellos mismos o dar placer a sus parejas. Muchos de estos hombres no permiten que su mujer les toque, acaricie o bese sus genitales, lo que produce una inhibición en la experiencia sexual. Los movimientos de penetración sexual son torpes y tensos, lo cual hace fracasar la relación.
“Dos preocupaciones se tornan casi obsesivas en el caso del varón: la primera es la de dar satisfacción a su pareja, lo que lo lleva a depender en exceso del orgasmo femenino, que pasa a constituir el parámetro del ‘buen sexo’. La segunda consiste en el monitoreo constante del rendimiento durante la relación sexual, lo que produce el efecto inverso al deseado: en lugar de prolongar la duración del coito la reduce, ante todo porque así el juego sexual contempla muy escasas posibilidades e innovaciones, aparte de la autoobservación, de rasgos verdaderamente obsesivos”.[37]
"El hombre con problemas sexuales, ya sean eyaculatorios o eréctiles, no puede abandonarse, aflojarse, dispo¬nerse a disfrutar de la experiencia. Posee una intensa preocupación que le ‘roba’ prácticamente toda la atención que su compañera necesita. Algunas esposas, sumamente sensibles y con muchos años de conocimiento del esposo, describen esto muy claramente: se sienten abandonadas, tienen un sentimiento de estar compartiendo la cama con dos perso¬nas; una; el marido propiamente dicho, el otro, ‘el problema’ con el cual el marido está más íntimamente conectado que con ella”[38].
A veces el hombre, se ha culpabilizado tanto de su eyaculación precoz, que empieza a evitar la relación sexual con su mujer y viceversa. De manera que las actividades sexuales se vuelven esporádicas, y como consecuencia el círculo vicioso para la próxima relación será más profundo. Ambos estarán más tensos, más ansiosos y, por consiguiente, la eyaculación viene más rápidamente, incrementándose cada vez más el problema.
El papel de la pareja radica en que tanto el hombre como la mujer deben evaluar la rapidez eyaculatoria del hombre. Si bien algunas mujeres tardan poco en obtener un orgasmo, es casi imposible para la mujer llegar al mismo, con tiempos de penetración de muy corta duración de parte de su pareja.
La ayuda y colaboración de la pareja es esencial para solucionar el problema de la eyaculación precoz. La mujer debe hacer notar al hombre la situación, el cual debe asumirla. En cualquier problemática sexual, lo más trascendente e importante, es que la pareja asuma la existencia de un problema y de los pasos necesarios para resolverlos. Por otro lado, la participación de la pareja en el proceso terapéutico es tan importante que se convierte en un instrumento esencial para aumentar el éxito del tratamiento.
Gindin y Huguet (1993) esbozan los distintos caminos de evolución natural que puede seguir la eyaculación precoz:
 Mantenerse por toda la vida, sin más consecuencias que relaciones sexuales breves, ansiosas y poco placenteras para ambos miembros de la pareja.
 Causar crisis en la pareja, apareciendo un conflicto marital producto del reclamo de la mujer para obtener placer sexual.
 Provocar otras disfunciones, tales como disfunción erectiva por ansiedad.
 Que uno o ambos miembros de la pareja eludan las relaciones sexuales.
 Mejoría de la eyaculación precoz por el mero transcurrir del tiempo.
 Búsqueda de uno o de ambos miembros de una relación simultánea.

Una ventaja
Hay ocasiones, sin embargo, en que la eyaculación precoz es funcional a la pareja, ya sea que se encuentren teniendo relaciones sexuales en sitios "inapropiados" (como los tan fantaseados ascensores) o que se trate de parejas en donde la mujer considera a la sexualidad como una obligación o como una carga. En ambas situaciones, sin duda, mientras más breve, mejor.

Sitios especializados en el combate contra la eyaculacion precoz:

Se agradece a estos sitios por brindar toda la información para confeccionar este articulo.

Más información sobre la eyaculación precoz: http://www.laeyaculacionprecoz.galeon.com/